¿Te van a timar en India? Spoiler: sí, varias veces… y con cariño.
Aquí voy a ser muy honesta: sí, me timaron en India. No una, ni dos... varias veces. Y lo más divertido es que en algunas ni me di cuenta hasta mucho después. Así que si estás planeando viajar, prepárate mentalmente, no para evitarlo del todo (porque no se puede), sino para reírte después.
Antes de viajar, leí sobre los famosos timos, pero como no me preparé tanto (yo y mi clásico “voy viendo allá”), no le tomé tanto peso. Hasta que me pasó… y me volvió a pasar.
El clásico: el tuk tuk del terror
Esto es un clásico. En India, y en general en Asia, es muy normal que no te digan el precio antes. Los tuk tuk te dicen "¡sube, sube!" con una sonrisa que da confianza... y tú feliz, te subes. Pero cuando llegas, ¡sorpresa! Te pasan un precio que ni el Uber Black en hora punta.
Ahora, contexto: India es muy barata. Entonces aunque te cobren el triple, igual puede ser menos de lo que pagarías en Chile. Pero eso no quita que uno se sienta un poco estafada... con cariño, eso sí.
La historia de la bufanda "cachemira"
Una de mis favoritas. Entré a una tienda preciosa, de esas que parecen boutique. Me ofrecieron unas bufandas de “cachemira”, me encantaron, las compré, y encima me hice amiga de los vendedores (sí, así soy). Y como ya teníamos confianza, les pregunté:
— “Oye, pero de verdad es cachemira, ¿cierto?”
— “No, pero es buena tela”, me dijeron muertos de la risa.
¿Me sentí estafada? La verdad... no tanto. Ya me habían caído bien, me explicaron que eso es súper común porque saben que para los turistas los precios siguen siendo bajos aunque los inflen, y para ellos es parte del negocio.
Me invitaron a comer pollo picante —que en su comunidad es casi clandestino porque son vegetarianos— y nos matamos de la risa. Así que sí, me estafaron... pero con cena incluida.
Hoteles, tours y la magia del "te llevo a un lugar mejor"
Otra muy buena: cuando te ofrecen tours, transportes, o te dicen “te llevo a un lugar mejor”. Red flag. Muchas veces te terminan dejando en un local donde ganan comisión, o en un hotel que no pediste. Pasa harto. Especialmente en ciudades caóticas como Delhi, donde uno llega confundido, con jet lag y cara de “soy turista, véndeme lo que sea”. Y ahí aparecen los expertos: hablan varios idiomas, son simpáticos, y antes de que te des cuenta ya compraste un tour, una piedra energética, y tres camisetas con elefantes.
Entonces… ¿te van a timar?
Porque en India, hasta las estafas tienen su encanto.