El miedo más común antes de viajar
No puedo empezar sin hablar del machismo. Es el mito más potente cuando una piensa en viajar a India. Curiosamente, cuando decidí ir, ni siquiera lo consideré. No se me pasó por la cabeza que podía tener problemas por ser mujer. En ese momento, no conocía a nadie que hubiese ido. Hoy, sí. Con el tiempo me he topado con varias personas que han viajado, ya sea por trabajo o por placer.
Como dicen por ahí: “India te gusta o no te gusta”. Siempre que escucho esa frase me acuerdo del vino. Antes pensaba que el vino o te gustaba o no, pero con el tiempo descubrí que también es un gusto adquirido. Y con India pasa algo similar.
¿Se siente el machismo?
Veamos estadísticas. India es considerada, según diversos estudios, uno de los países más machistas y peligrosos para las mujeres. Eso no está en discusión. Los datos lo dicen.
Ahora bien, mi experiencia no refleja esas estadísticas. ¿Por qué? Porque soy turista y conocí solo una pequeña fracción de este país enorme. No puedo generalizar. Pero sí puedo ser sincera: me sentí segura. Creo que India es un país turístico y, con precauciones básicas, puede ser seguro para una mujer viajera.
Como dicen por ahí: “India te gusta o no te gusta”. Siempre que escucho esa frase me acuerdo del vino. Antes pensaba que el vino o te gustaba o no, pero con el tiempo descubrí que también es un gusto adquirido. Y con India pasa algo similar.
Mi primera impresión
Apenas llegué al aeropuerto Mahatma Gandhi, no noté nada extraño. Estaba demasiado enfocada en encontrar una SIM. Hasta que vi a una mujer espectacular: estilo ruso, pelo rojo intenso, ropa muy ajustada. Todas las miradas estaban puestas en ella. En ese momento me cayó la teja: acá las miradas importan.
Durante el viaje empecé a notar la poca cantidad de mujeres en la calle, y cómo la mayoría de quienes atienden en tiendas, hoteles o restaurantes son hombres. Mi primer viaje fue en temporada baja, y en algunas ciudades sentía que era la única turista. Pero honestamente, que hubiera tantos hombres y pocas mujeres no me intimidó.
Ser mujer y viajar sola
Siempre soy precavida cuando viajo: reviso bien dónde alojarme, con quién hablar más a fondo, y marco mi espacio con naturalidad. Creo que mi actitud empoderada tiene que ver con mis orígenes. Ser mujer en Sudamérica tampoco es fácil, y eso nos da cierta calle. Me muevo con simpatía, pero siempre con límites claros.
¿Tuve problemas con hombres? No. ¿Te miran? Sí. ¿Te piden fotos? A veces. Pero con un “no, gracias”, basta. Nunca me sentí en peligro. Algunos te invitan a salir o te ofrecen cosas, pero conociendo los barrios donde alojarte, evitando andar sola de noche o tomar alcohol con extraños, puedes viajar sin problema. Como en cualquier parte del mundo.
Entonces… ¿es India machista?
Sí, lo es. Pero eso no debería frenar a ninguna mujer viajera. Las miradas pueden incomodar, pero pasan. La experiencia de conocer un país como India —su caos, su belleza, su espiritualidad— es muchísimo más grande que ese miedo inicial.